lunes, 16 de mayo de 2016

...Y ahí estaba ella...


Y ahí estaba ella, al frente de la luna llena, tan bonita, tan mágica...como tú mujer soñadora, mujer hermosa. Conversaba con la luna de las dichas del amor y de sus deseos anhelados. Ya volvieron a encenderse las estrellas que tú pones en mis ojos antes de dormir. No preguntes porque hay tanta claridad en la habitación, son mis ojos llenos de tu luz, es el amor cubriéndome la espalda y apagando el frío, eres tú, que te enciendes con luz propia dentro de mi. Con ganas de ser tu almohada, que tu corazón sea mi reloj y apagar la alarma a punta de besos. Verme en tus ojos...

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