viernes, 27 de junio de 2014

...En un suspiro...


Solo dejaré que mi alma me guíe, que ella decida lo que mis dedos plasmen en este momento, al son
de una bella melodía que se llama silencio. Hoy no se que debo hacer,me encuentro en una encrucijada de palabras y pensamientos. Mi vida esta unida a ti, de una forma difícil de explicar...en mi cabeza retumba tu nombre, mi alma te añora, vacía se siente, me atormenta sin cesar...Pues al amar mi alma ciega totalmente se entrega en espera de una fiel respuesta... Nunca podrás imaginar, cuanto, cuanto te amé, y no me arrepiento, prendida a tu alma, van mis mejores sueños. En silencio, permanezco…envueltos en mí los anhelos. No sabes que eres el sol en mis tardes frías, mi poesía de amor cuando quería dedicar versos, mi sonrisa, mis noches de desvelo,...te llevaste una parte de mi corazón, te lo llevaste entre tus manos sin darte cuenta. Las tinieblas de la noche acompañan, sangrando las espinas de rosas, dejando la negrura de esas sombras...las que desterraron a una bella dama por una vieja herida causada en el pasado. 
Siempre pensé en beber junto a ti una deliciosa copa de sueños, te espere y espero, pero hoy siento que quizás deba consumirla yo por completo. Me di cuenta que tu quizás jamás la puedas disfrutar ni verlo...pues te amo en el silencio...

viernes, 6 de junio de 2014

...En la sombra...



Algunas veces cuesta escribir, se vuelve difícil que fluyan las palabras, se remueven los sentimientos y un eco de una voz aparece resonando en mi cabeza...en el crujir del silencio. El verbo se desmorona, desgarrando desesperada una lágrima. Los versos se empañan, se impregnan de melancolía, las palabras se entorpecen con recuerdos que desgarran el alma al reaparecer fragmentos de profundas heridas. Torturan la quietud de los sentidos que atrapan en aquella etapa de la vida, donde las rosas perdieron su fragancia y las espinas se clavaban, grietas de lejanas heridas. El alma se resquebraja en trocitos de cristal. Me oculto en la sombra del silencio,dibujando siluetas de palabras que quedan atrapadas en el borde de mis labios, discretamente duermen mis letras. Guardo las alas y no dejo salir mis anhelos por temor a sufrir y equivocarme. Se que la noche deja atrás la tiniebla, las estrellas aparecerán en la oscuridad y la luna no dejará de brillar...mis versos aquí se quedaran. Al caminar por la playa de los recuerdos los pensamientos iluminara, el corazón y el alma de esta poeta por el mar navegarán...El amor, el cariño y la amistad formaron un ramillete de versos que entre mis manos lloraron de alegría, de pena y libertad.





jueves, 5 de junio de 2014

....Reflexión de vida...


Hoy comparto una reflexión mía. Una pensamiento al aire.

Por qué nos complicamos tanto la vida a la hora de hablar de sentimientos.Nos complicamos la vida con orgullos tontos que nos alejan de las mieles del corazón. A veces no expresamos lo que sentimos, quizá porque no sea pertinente o el momento adecuado; nos ocultamos en frases que parecen no mostrar ningún tipo de interés en esa persona. ¿Por qué? ¿Miedo a que nos lastimen? ¿A ser lastimados? Parecemos "tontos" alejamos a la otra persona sin motivos, sin darnos cuenta. Cerramos la puerta. Pues no nos damos cuenta que tras esas frases de no interés...hacen que la otra persona si tiene un vago sentimiento, si pudiera llegar a cambiar algo el día de mañana o pudiera pasar algo...le hemos dado un portazo en toda la cara.

Nos aseguramos las espaldas para no decir que yo te quiero y tu a mi no. ¿A que tenemos miedo? No decimos palabras..¿no vayan a ser mal interpretadas?. Parece que les tenemos miedo a los sentimientos, a mostrarlos sin censura, a demostrarle a alguien que es importante para nosotros y que están en nuestro pensamiento.

Y  yo me pregunto ¿De que vale esto?  Nos pasamos, guardando y guardando, como quien atesora grandes cantidades de dinero, aun sabiendo que lo que tiene puede calmar la angustia de otros. No tiene ningún sentido, los sentimientos es lo que nos hace humanos, qué riqueza mayor hay que esta, que dar todo lo que somos y poder compartirlo. Parece que la vida se transforma en una guerra  en la que gana no quien ama más, sino quien “demuestra” menos. Parece que nos dedicamos a medir los sentimientos....Cuando  en verdad alguien está esperando una calurosa sonrisa, alguien quiere escuchar que le amas, alguien quiere sentir tu calor, alguien quiere que le abraces el alma. No te olvides que uno de los placeres más bellos de la vida es dar lo mejor de nosotras y permitir que los demás hagan lo mismo.