Hoy comparto una reflexión mía. Una pensamiento al aire.
Por qué nos complicamos tanto la vida a la hora de hablar de sentimientos.Nos complicamos la vida con orgullos tontos que nos alejan de las mieles del corazón. A veces no expresamos lo que sentimos, quizá porque no sea pertinente o el momento adecuado; nos ocultamos en frases que parecen no mostrar ningún tipo de interés en esa persona. ¿Por qué? ¿Miedo a que nos lastimen? ¿A ser lastimados? Parecemos "tontos" alejamos a la otra persona sin motivos, sin darnos cuenta. Cerramos la puerta. Pues no nos damos cuenta que tras esas frases de no interés...hacen que la otra persona si tiene un vago sentimiento, si pudiera llegar a cambiar algo el día de mañana o pudiera pasar algo...le hemos dado un portazo en toda la cara.
Nos aseguramos las espaldas para no decir que yo te quiero y tu a mi no. ¿A que tenemos miedo? No decimos palabras..¿no vayan a ser mal interpretadas?. Parece que les tenemos miedo a los sentimientos, a mostrarlos sin censura, a demostrarle a alguien que es importante para nosotros y que están en nuestro pensamiento.
Y yo me pregunto ¿De que vale esto? Nos pasamos, guardando y guardando, como quien atesora grandes cantidades de dinero, aun sabiendo que lo que tiene puede calmar la angustia de otros. No tiene ningún sentido, los sentimientos es lo que nos hace humanos, qué riqueza mayor hay que esta, que dar todo lo que somos y poder compartirlo. Parece que la vida se transforma en una guerra en la que gana no quien ama más, sino quien “demuestra” menos. Parece que nos dedicamos a medir los sentimientos....Cuando en verdad alguien está esperando una calurosa sonrisa, alguien quiere escuchar que le amas, alguien quiere sentir tu calor, alguien quiere que le abraces el alma. No te olvides que uno de los placeres más bellos de la vida es dar lo mejor de nosotras y permitir que los demás hagan lo mismo.

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