jueves, 21 de enero de 2016

...Duerme...






La oscuridad blanda de esta noche arropa tus párpados cerrados. La ciudad duerme. El mar duerme. Tus sueños duermen. Todo duerme contigo para proteger la fuerza de tus risas. Sólo el viento parece despierto aun, empeñado en sacudir las espigas y poner sonido a esta noche. Ya sabes cómo es el viento cuando quiere. Ahora, mientras te imagino con la almohada besando tu mejilla, podría contarte mil historias que me vienen...miles de cuentos que te hagan soñar...Podría contarte mi vida entera, todo aquello que nadie sabe, que nunca digo... En este mundo que ahora duerme tendría todas las palabras que te explicarían lo que soy y, supongo que también, lo que eres tú. No te puedes imaginar lo que este silencio mío en ocasiones puede guardar. Podría hacerte volar sin cansarte con las palabras sin sonido que esperan detrás de mis labios cerrados. Te esperan mis sueños...con el amanecer...con la noche...con la luna...con las estrellas... para recorrer sin reservas contigo todo lo que les dejes. Parece que escucho tu voz cantando esa canción que te he descubierto. Hay muchas cosas en este silencio donde todo duerme tranquilo excepto el viento y yo. No sabes ahora que tienes aqui una guardián de tus sueños velando por esas últimas lágrimas que ahora ya son estrellas en el cielo de ahí afuera. No sabes que alguien te besa ahora el alma en esta habitación donde tu tiempo y mi tiempo no son nada frente a esa memoria que acariciará y traspasará para siempre la piel.