La
oscuridad blanda de esta noche arropa tus párpados cerrados. La
ciudad duerme. El mar duerme. Tus sueños duermen. Todo duerme
contigo para proteger la fuerza de tus risas. Sólo el viento parece
despierto aun, empeñado en sacudir las espigas y poner sonido a esta
noche. Ya sabes cómo es el viento cuando quiere. Ahora, mientras te imagino con la almohada besando tu
mejilla, podría contarte mil historias que me vienen...miles de
cuentos que te hagan soñar...Podría contarte mi vida entera, todo
aquello que nadie sabe, que nunca digo... En este mundo que ahora
duerme tendría todas las palabras que te explicarían lo que soy y,
supongo que también, lo que eres tú. No te puedes imaginar lo que
este silencio mío en ocasiones puede guardar. Podría hacerte volar
sin cansarte con las palabras sin sonido que esperan detrás de mis
labios cerrados. Te esperan mis sueños...con el amanecer...con la
noche...con la luna...con las estrellas... para recorrer sin reservas
contigo todo lo que les dejes. Parece que escucho tu voz cantando esa
canción que te he descubierto. Hay muchas cosas en este silencio
donde todo duerme tranquilo excepto el viento y yo. No sabes ahora
que tienes aqui una guardián de tus sueños velando por esas últimas
lágrimas que ahora ya son estrellas en el cielo de ahí afuera. No
sabes que alguien te besa ahora el alma en esta habitación donde tu
tiempo y mi tiempo no son nada frente a esa memoria que acariciará y
traspasará para siempre la piel.
