En la penumbra se duermen mis ojos como dos luceros que se apagan sin esa luz que los mantiene como dos velas siempre encendidos. Son lágrimas como gotas de sangre que están perdidas en el camino, sin saber dónde están navegan sin rumbo fijo en mi destino. Poesía que abre sus alas, cayendo los versos de su pecho, soltando sentimientos que lleva enraizados, dejando una estela... Labios que se muerden en la propia nostalgia. Versos que salen de dentro de mi alma dormida y que ahora escribo, por estar secándose la tinta del tintero dejando el sentimiento plasmado. Noche que guarda en silencio mis pensamientos derramados con tanta insistencia, esperando que tú saques las espinas que me martirizan por tu ausencia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario