Aquí perdida entre lineas de un pentagrama, enfrente al piano, deslizo mis manos por el, intentando tocar la mejor de las melodías pero las notas se pierden en las pupilas oscuras intentando revelar las palabras que encierran. ¿Fue la noche lo que las venció? ¿El deseo de ser lo que nunca fueron? Notas que salen en llamas que cantan a tu lado. Rasgo mi corazón en cada nota. Notas de retales de recuerdo que se pierden en el aire, luna de medianoche desde el vientre de mis teclas acariciadas por mis dedos. Melodía herida de sentimientos se desangra, perfecta creación. Notas que se abren paso intentando mostrar el deseo que bajo la piel escondía. Melodía que encierra en la mano el ocaso, pasarela del destino que grita fuerte sin temor, que libera ese sentimiento. Remanso de viento, esplendor de luna, mar rompiendo,... todo esto y mucho más esconden mis notas.

Un poema hermoso y muy certero,siempre hay que dejar salir las emociones es un aliciente para el alma,mis felicitaciones por tu obra,un beso grande.
ResponderEliminarCon permiso, voy a seguir leyendo un rato más por aquí. Un placer encontrar este blog.